Reflexiones desde una consulta de Psicología en Les Corts (Barcelona)

Desde la consulta de Psicología de Barcelona, ubicada en el barrio de Les Corts, pensamos que este post puede ayudar a algunas personas a dilucidar si la Inteligencia Artificial puede sustituir a los profesionales de la psicología y de la salud mental en algún grado. Como siempre, intentaremos alejarnos de respuestas polares y nos acercaremos a la gama de grises donde no todo es blanco o negro.

La Inteligencia Artificial  es un campo de la informática que crea sistemas capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como aprender, razonar, reconocer patrones y resolver problemas. Estas funciones a la práctica podrían ser, por ejemplo: reconocer caras en las fotos, mantener una conversación con un humano, realizar recomendaciones (en series que ver o música que escuchar), etc.

¿Cómo funciona la IA?

El funcionamiento de la Inteligencia Artificial a día de hoy se basa en el almacenamiento de una gran cantidad de datos que analiza, aprende patrones sobre estos datos y después establece predicciones para tomar decisiones. Podríamos decir que es un montón de códigos organizándose continuamente para prestar un mayor servicio. Es importante decir que la Inteligencia Artificial no piensa ni siente, no tiene conciencia humana y no entiende el mundo como un ser humano sino que calcula probabilidades en función de la información que ha ido almacenando.

 

¿Qué limitaciones tiene la Inteligencia Artificial?

Los sesgos, la ausencia de empatía, la ausencia de responsabilidad profesional y la falta de marco terapéutico son algunas de las limitaciones que la IA presenta para intervenir delante de problemas psicológicos.

 

Los sesgos

Las personas que usan más la Inteligencia Artificial suelen ser occidentales, educadas e industrializadas. Los algoritmos de la inteligencia artificial se entrenan con estas coordenadas, dejando de lado otras poblaciones como por ejemplo la latina. La manera que tenemos de entender y vivir el mundo cambia en función de dónde nos hemos criado, cómo hemos sido educados, los entornos dónde nos hemos desarrollado… y esto condiciona también nuestra manera de hablarnos a nosotros mismos, la relación que tenemos con nuestras emociones y la expresión de las mismas. Este factor se extiende al género, la edad y el estatus socioeconómico. Las personas del colectivo LGTIBQ+ pueden recibir mensajes u orientaciones por parte de la IA que no se ajusten a su experiencia vital o que simplifiquen aspectos identitarios complejos.

 

Ausencia de empatía

Como hemos comentado, la Inteligencia Artificial se basa en datos y algoritmos. Un profesional de la psicología es ante todo una persona que, con más privilegios o menos, ha tenido una infancia, ha experimentado el amor, la frustración, la ilusión… Ha tenido aciertos y también errores. La biografía del psicólogo o la psicóloga no tiene porqué ser similar a la nuestra, pero en todo caso tiene una trayectoria vital de la que la Inteligencia Artificial carece. Este calor humano es irreemplazable.

Entender la Inteligencia Artificial como un asesor psicológico puede ser un grave error dado que no tiene una experiencia humana subjetiva y una pericia en el sufrimiento humano.

Es importante alertar que en personas más vulnerables emocional o socialmente, puede aparecer una ilusión de empatía por parte de la Inteligencia Artificial que puede causar confusión y también dependencia.

Ausencia de responsabilidad profesional

Un profesional de la psicología sanitaria tiene unos conocimientos teóricos y técnicos sobre la salud mental y su ejercicio está regulado por la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública , que reconoce la figura del Psicólogo General Sanitario, y por la Ley 44/2003, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS). Además, los profesionales de la psicología sanitaria tenemos una responsabilidad deontológica (regulada por el Colegio Oficial de Psicología de Catalunya).

La IA no realiza una evaluación clínica real

La exploración psicológica se basa en entrevistas semiestructuradas que complementa el análisis del discurso de la persona que pide ayuda así como la comprensión de su comunicación no verbal.

Falta de marco terapéutico

Chat GPT, Copilot, Gemini son modelos de lenguaje entrenados para generar texto, pero no son ni dispositivos sanitarios ni herramientas de psicología clínica. El tratamiento psicológico incluye unos objetivos compartidos sobre los que se trabajan y sobre los que se irá revisando su progresión. En un proceso terapéutico, el sostén del dolor por parte del profesional es clave, mientras que la IA está entrenada para dar respuestas rápidas con tendencia complaciente.

 

Entonces… ¿Puede ayudar la Inteligencia Artificial a personas que están sufriendo en un estado incipiente?

La respuesta corta es “no” al menos “no de manera significativa”, pero vamos a intentar ir algo más allá. La IA podría ayudarnos a:

Detección precoz y toma de conciencia
Algunas personas utilizan la Inteligencia Artificial para poner en palabras malestares que hasta ese momento estaban difusos. El simple hecho de verbalizar una preocupación puede ser un primer paso hacia la búsqueda de ayuda profesional.

Estructurar ideas y emociones
La Inteligencia Artificial, puede ayudar a ordenar pensamientos cuando la persona se siente saturada. A veces, formular la situación por escrito facilita ganar perspectiva.

Psicoeducación básica
Puede ofrecer información general sobre ansiedad, depresión, duelo o autoestima. No sustituye la intervención clínica, pero puede orientar.

Reducción de barreras iniciales
Para personas con vergüenza o miedo al juicio, escribir primero a una herramienta de Inteligencia Artificial, puede ser una manera menos intimidante de empezar a hablar de lo que les ocurre.

 

Chat GPT, Copilot, Gemini son herramientas de inteligencia artificial generativa pero no están especializados en salud mental ni bienestar psicológico.

Usar la Inteligencia Artificial como un primer recurso no es necesariamente un error, especialmente en caso de carecer de red social de apoyo o de personas de confianza con las que compartir aquello que nos preocupa. Nos puede ayudar a identificar, empezar a poner palabras o estructurar incipientemente algunos pensamientos que nos sabotean. Es importante destacar que Chat GPT, Copilot, Gemini son herramientas de Inteligencia Artificial generativa pero no están especializados en salud mental ni bienestar psicológico. Pueden mantener conversaciones o analizar documentos pero en ningún caso asumen responsabilidad professional, así como no se deben a los códigos éticos del Colegio Oficial de Psicología de Catalunya (COPC). Entender la Inteligencia Artificial como un asesor psicológico puede ser un grave error dado que no tiene una experiencia humana subjetiva y una pericia en el sufrimiento humano.

 

Espero que este post sobre Inteligencia Artificial y bienestar psicológico te haya ayudado a reflexionar sobre la salud mental y herramientas como Chat GPT, Copilot o Gemini.

 

Desde la consulta de Psicologia Roca de Les Corts (Barcelona), la recomendación es que si tienes un problema emocional o malestar psicológico que persiste, consultes a un profesional de la salud mental. La tecnología no sustituye al vínculo terapéutico. La salud mental y el bienestar psicológico no son predicciones estadísticas, sino que forman parte de la experiencia humana.

 

Sergi Roca Balagué

Psicólogo sanitario colegiado

Psicologia Roca

Consulta de psicología en Les Corts, Barcelona

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